Por Fabio Piñeros.

Termoformado de cabinas.

Compré dos Kits de ICM de las fuerzas de defensar aereas soviéticas de la Batalla por Moscú.

Lamentablemente la compañía a la cual se los compré envió ambis Kits con faltantes: A cada uno de ellos les faltaba un Kit de Pilotos y personal de tierra (Cada Kit trae dos de éstos), y a uno de los Kits le hacía falta la cabina del Mig-3.

Decidí realizar una copia de la Cabina del Mig-3 a partir de la existente en el otro Kit.


La alternativa de emplear esta cabina como positivo, colocar en su interior masilla, y aplicarle acetato caliente generaba el riesgo de quedar sin cabina alguna.

Para solucionar este problema realicé el siguiente procedimiento:

Compré Silicona ROJA, para sellado de empaques de motores, la cual es económica, y tiene alta tolerancia al calor. Viene en tubos y no necesita catalizador alguno.


Ensamblé las tres mitades de la cabina existente y rellené su interior con plastilina, fijando el conjunto a una base de plastilina.


Con un pincel apliqué aceite para bebés sobre la cabina y parte de la plastilina.

Luego apliqué la silicona Roja, siendo esto un proceso dispendioso porque resbala sobre el aceite de bebé. La solución consistió en aplicar la silicona, introducir el conjunto en una bolsa y hacer presión para segurarme que la silicona entrara bien por todos los resquicios.



El resultado es simplemente bello: Un molde en negativo que reproduce hasta el menor detalle del grabado de la cabina.


Luego hice un positivo colocando aceite para bebé en el molde de silicona y aplicando masilla epóxica, sin embargo el positivo pese a reproducir perfectamente los detalles, no fué resistente al calor.

Hice otro positivo (machote), con masilla de dos componentes, de esa que se usa para sellar y que es muy dura tras su fraguado, para ello la amasé como plastilina, hice una hoja delgada la cuual coloqué en el molde, presionando con fuerza para que entrara en los detalles, luego apliqué otras capas de masilla hasta ocupar el molde y terminé el procedimiento insertando un palito, el cual tras el fraguado quedó fijo.

Había obtenido un positivo aceptable.

Traté ahora sí con el método tradicional fijando el machote a una botella de plástico, calentando una lámina de acetato, y luego colocando ésta con firmeza sobre el machote y haciendo presión hasta abajo.


El resultado, si bien era aceptable carecía de cualquier detalle sobre la superficie obligándome a tener que pegar tiritas de plástico para re-crear el bastidos de la cabina (la parte metálica a la cual va fijada el acetato en la vida real).


Entonces la musa del modelismo acudió en mi ayuda...

Si el molde negativo etaba hecho en Silicona Roja, siendo ésta RESISTENTE AL CALOR...

Intenté un método totalmente distinto:

Corté un trozo de acetato de tamaño apropiado y cubrí con él el molde de silicona.

Introduje éste conjunto en un horno asegurándome que el calor estuviera ubicado sólo en la parte superior.

Esperé a que el acetato se reblandeciera bastante.

Con un rápido movimiento saqué el conjunto, lo deposité sobre una toalla seca y procedí a insertar el molde positivo (machote) en la cavidad del molde negativo, haciendo un emparedado, es decir quedando la lámina de acetato en la mitad.


Presioné bastante para asegurarme que el acetato, ayudado por el calor que conserva el molde de silicona, adquiriera parte del grabado original de la cabina.

El resultado obtenido es sin lugar a dudas mucho mejor que con el método tradicional.


Toda vez que en la mayoría de los casos en que se hacen cabinas caseras, se trata de una mejora, y usualmente se posee la cabina original, es un método económico que con mejoras subsiguientes puede dar resultados aún mejores, toda vez que queda el interrogante de si teniendo los dos moldes cabe la posibilidad de trabajar no ya en acetato sino en resina transparente.
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Fabio Piñeros

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