Revell en Colombia

Por Orlando Rueda

Desde que tenia nueve años he sido un fanático coleccionista de modelos plásticos, los he construido pasando por todas las etapas, pero en especial una la recuerdo con mucha nostalgia.

Transcurría el final de la década del 60, mi tiempo libre luego de salir de clase era casi siempre reunirme con mis amigos y construir modelos de aviones. Ya me encontraba en los primeros años de universidad y este privilegio se agotaba por lógicas razones. Sin embargo con mi gran amigo Arty Q.E.P.D quien había decidido ser piloto de fumigación, sacábamos algún tiempo y seguíamos en nuestra fabulosa actividad. Ya para entonces cada uno teníamos alrededor de 150 aviones!. Un buen día un amigo nos pregunto si prestaríamos nuestros modelos para exhibirlos, pues su padre quien trabajaba para Carvajal Y Cia. le comento que Revell seria fabricado ahora en Colombia!, no lo podíamos creer y por lo tanto nuestros modelitos construidos muy simplemente fueron expuestos por casi un mes. Se me hacia una eternidad el lanzamiento de los primeros kits, hasta un día que vi en el periódico un gran anuncio de Revell. Si era realidad, la fabrica de Oscar Ramírez Cano de Medellín inicio la fabricación y Carvajal y Cia. su distribución.

Semanalmente con los ahorros nuestro viaje era al Ley y varias papelerías de la carrera séptima en la zona del centro para comprar nuestros modelos, cada vez teníamos mejores sorpresas, pues nunca nos imaginamos tanta variedad!..., cuanto daría ahora por haber conservado mas cajitas sin construir.

Criticaba en especial la calidad del plástico en algunas ediciones, mas teniendo muchos modelos americanos cuya calidad era espectacular, las calcomanías eran un desastre pero no teníamos alternativa en ese entonces. Las cajas aunque conservaban el mismo arte tenían una impresión regular y como lo hacia desde mi primer modelo conservaba todas sus carátulas.

Aunque mi escala preferida siempre ha sido 1:72, no pude a la tentación cuando sacaron varios de mis preferidos modelos en 1:32, aun conservo sin armar un P-38, el cual construí y finalmente lo regale por su tamaño.

Con el tiempo nos preocupábamos, pues en ocasiones nos encontramos sorpresas como enterarnos que algunos kits los habían vendido el mes anterior y no existía ningún tipo de publicidad que anunciara nuevos lanzamientos ni por radio ni por prensa o revistas. La venta se difundió en pequeña escala a droguerías y otros almacenes como Maracana, el Sport y Nuevo Sport y muchos que compraban no encontraban pinturas ni pegantes adecuados, recomendaban el famoso “Aerocemento”, que a mas de uno nos hizo muchas malas jugadas!, algunas cajas de Revell incluían un pequeño frasquito con pegante.

Después de preguntarnos muchas veces, un buen día vimos con agrado el Boeing 727 de Avianca, su carátula aunque no muy atractiva tenia una foto del avión con su uniforme rojo. No demoro mucho en salir el 707 con el mismo tipo de edición, creo que tuve mas de tres de cada uno, pues sus calcomanías de muy mala calidad se dañaban con mucha facilidad y ni remota posibilidad de conocer el Microsol y Microset.

Estas eran sus calcomanías,…sin comentarios.


A pesar de todo fue una época muy linda que lastimosamente paso muy rápido. La fabricación después de un corto tiempo se termino y solamente quedaron los remanentes que no eran pocos. Un importante catalogo seria repartido hasta en las tiendas de la esquina.

Que lástima haber perdido esa oportunidad de continuar con la producción, pero fallas en su promoción y producción condujeron a este final. Se hubiese aprovechado en los colegios para las clases de manualidades habría cambiado el curso de su destino y habría también promovido una sana y didáctica actividad. Sin embargo les puedo asegurar que fuimos muy afortunados de haber gozado ese tiempo y que sin importar su calidad finalmente eran modelos Revell, que lindos y que simpáticos detalles con los que se fabricaban en esa época, algunos sacrificando un poco la escala incluían algunas piezas con movimiento, o traían algún extra en la caja. Y que decir del arte de sus ilustradores?, la serie “S” y las que siguieron jamás serán superadas, pues cada cajita incluía una verdadera obra de colección.

Ejemplar del famoso Cobra II en escala 1:48, su edición era en pasta verde casi “ fosforescente!”
como se puede apreciar en la fotografía.

Esto sucedió ya hace mas de 35 años, lo que siguió fue una época de gran dificultad para conseguir nuestros modelitos y en donde los vendían sus precios eran sencillamente exorbitantes ( hasta diez veces su valor), en especial en algunos almacenes que recordamos, que encontraron lógicamente un efecto inverso al que buscaban, ahuyentaron al cliente y causaron una gran deserción para un entretenimiento en el cual no se consume ni alcohol, ni droga y mucho menos se vociferan horrendas palabras.

Tal vez en otra oportunidad alguna mente con visión cultural traiga nuevamente la producción de modelos bajo el sello de cualquiera de las mas de 100 compañías importantes en esta industria,…o por lo menos alguna intermedia de las mas de 7.000 que existen.

 

G. Orlando Rueda C. MD
I.P.M.S. Bogota A.R.
Academia Colombiana De Historia Aérea.